lunes, 29 de noviembre de 2010

LEISHMANIASIS


                                                                                                              
En Colombia, un país con diversas regiones naturales podemos encontrar la cuenca del magdalena, que es la muestra perfecta entre zonas rurales y selváticas. Esta área ha sido por varias décadas afectada por enfrentamientos de grupos armados, y por el abandona social por parte del gobierno. Lastimosamente dicha zona no ha sido afligida solo por la violencia y el olvido, también se ha visto atacada por el mosquito flebótomo, que con su picadura causa una terrible enfermedad llamada Leishmaniasis, que afecta gravemente la salud de las personas e incluso puede causar la muerte. Esta patología todavía no tiene una cura específica, debido a que esta evoluciona de distintas manera, causando diferentes reacciones en el hombre.

La Leishmaniasis es una de las enfermedades tropicales que más morbilidad causa en las zonas rurales y selvática en Colombia, casi el 50% del territorio es considerado zona endémica de Leishmaniasis. Los protagonistas de la violencia armada en el país son los que están más expuestos a la picadura del mosquito flebótomus, al igual que los militares que van a combatir a los territorios nacionales y otras zonas difíciles de habitar. Algunas de las ares colombianas más afectadas se encuentran distribuidos a lo largo de la cuenca del río Magdalena que mide 256.622 km2 de los cuales 990 km pertenecen a los departamentos de Huila, Tolima y Cundinamarca.

La Leishmaniasis es una de las enfermedades tropicales causadas por protozoarios, treinta especies, de las quinientas de la hembra del mosquito flebótomo son vectores y veinte especies del protozoario son patógenas para el ser humano. La hembra se infecta al picar a un humano o mamífero infectado, el parásito se modifica ampliamente en el interior del insecto alrededor de una a tres semanas, para luego infectar a otra víctima. Esta hembra, al picar al hombre introduce el germen en la forma de promastigote, así el parásito alcanza a las células dendríticas o a los macrófagos dentro de las cuales encuentra condiciones adecuadas para su desarrollo; en otros casos permanecen estáticas hasta cuando alguna de las células parasitadas migra al torrente circulatorio y a través de él llega hasta los órganos linfoides secundarios, comprometiendo entonces a otros macrófagos y otras células dendríticas, para alcanzar un cierto número de parásitos e invadir una nueva célula.

Hay varios tipos de Leishmaniasis, muchas se dan según con el síndrome con el que se relacionen, tres de ellas son las más conocidas, comunes y contagiosas estas son. Leishmaniasis visceral o kala azar, esta enfermedad no solamente es trasmitida por el mosquito, sino que también puede ser contagiada congénitamente o parenteralmente (transfusiones, agujas compartidas, etc.), el período de incubación suele ser varias semanas o meses y las manifestaciones son fiebre, caquexia, color gris de la piel (de ahí el término hindi de kala-azar -fiebre negra-), esplenomegalia y hepatomegalias, las personas con Leishmaniasis visceral pueden morir si no se tratan adecuadamente. Leishmaniasis cutánea, el período de incubación oscila entre semanas y meses, la primera manifestación es una pápula en la picadura del mosquito, la lesión evoluciona a nodular y ulcerativa con una depresión central rodeada de un borde endurado, algunas lesiones puede perdurar como nódulos o placas, otros signos o síntomas son otras lesiones múltiples primarias o satélite, adenopatías regionales, dolor, prurito e infecciones bacterianas secundarias, el diagnóstico se realiza mediante raspado de la lesión para el examen histológico o aspirado de los nódulos linfáticos para el cultivo del protozoo. Y Leishmaniasis mucosa o mucocutánea, se da en la mucosa naso-orofaríngea, es relativamente poco frecuente, los primeros síntomas son epistaxis, eritema y edema de la mucosa basal y luego una progresiva destrucción ulcerativa de la zona naso-orofaríngea.

El diagnóstico de la Leishmaniasis requiere la visualización directa del parásito en improntas del sitio de la lesión, las cuales se tiñen con Giemsa o tinción de Romanowsky o por medio de biopsias. Otras posibilidades de diagnóstico, consisten en el cultivo del protozoo o el uso de técnicas moleculares como la PCR (Reacción en cadena de la polimerasa) para amplificar e identificar el ADN del parásito. Entre los métodos indirectos de diagnóstico se encuentran métodos serológicos tradicionales como inmuno fluorescencia y ELISA, la prueba de Montenegro o Leishmaniasis es la más usada en el mundo y consiste en la inoculación de extractos parasitarios en la piel.

Investigadores colombianos desarrollan un proyecto con el que intentan disminuir el riesgo de infección por esta enfermedad (Leishmaniasis cutánea), mediante una estrategia educativa con los pobladores de sectores endémicos, ya que se ha visto un evidente descuido en la prevención de esta enfermedad. “El dinero se concentró en enfermedades consideradas críticas para la humanidad como la malaria, la lepra y la tuberculosis. Otras como Leishmaniasis, fiebre amarilla, fueron desatendidas o abandonadas”, dice la experta en epidemiología y doctora en salud publica Victoria Valero. En opinión de Valero, otro factor que influyó fue la llegada de la Ley 100, en 1993, que acabó con las 18 zonas epidemiológicas que existían en el país y dejó la responsabilidad a cada departamento, sin preparación previa, para atender enfermedades graves.

“La Leishmaniasis se está escabullendo de la selva y se está extendiendo por el país debido a factores como la deforestación y el cambio climático, pero, sobre todo, por el desplazamiento forzado de familias que viven en áreas endémicas de la enfermedad y se trasladan a las ciudades”. Esto opina el doctor Juan Carlos Usta bacteriólogo magister en Salud Pública, quien ha investigado los casos que se han presentado recientemente en las zonas urbanas y sus causantes, una de sus metas es concientizar a los encargados de la salud pública en Colombia sobre la importancia de la educación sobre la Leishmaniasis, ya que es un problema que va en expansión. Las estrategias de enseñanza se deben adelantar mediante mensajes básicos sobre la Leishmaniasis y su control, a través de capacitaciones a una persona por cada diez familias que deberá multiplicar lo aprendido, no sólo sobre Leishmaniasis, sino en otros problemas de salud más frecuentes en esa comunidad.

Martha Stella Ayala, del INS (Instituto Nacional De Salud), considera que la sociedad entera debe concienciarse sobre los peligros de la enfermedad, ya que pareciera que muchos de los médicos colombianos ignoran la gravedad de esta. “Es muy triste decirlo, pero muchos médicos piensan que su labor se restringe a diagnosticar y enviar las muestras al laboratorio. Por lo general, se olvidan del paciente, a quien se debe hacer seguimiento a los 45 días y a los 6 meses como mínimo, según manda el Ministerio, pero no se cumple, hay mucho desconocimiento de las normas”. Relata Ayala, a quien le ha impactado mucho la indiferencia que muestran sus colegas a la hora de detectar y tratar este mal.

Si bien la Leishmaniasis puede infectar a cualquier persona, la población más vulnerable es la del campo, aquellos que construyen sus casas en los límites de la selva, que no tienen oportunidad de acudir a un centro de salud. “Las personas suelen acudir a tratamientos caseros, se demoran en ir al médico; cuando lo hacen, el mal está extendido y el tratamiento es más difícil.” Dice el bacteriólogo y experto en epidemiologia, Víctor Manuel Holguín, quien afirma que entre más temprano se trate la Leishmaniasis, más probabilidades hay de neutralizar al parásito y de obtener una recuperación satisfactoria.

En la siguiente grafica se muestran los indices de leihsmania en comparaciocon con otras enfermedades tropicales que afectan a Colombia, de los años 2007-2008-2009.


Esta grafica muestra las edades mas vulnerables en cuanto a el contajio del leishmaniasis cutanea, en los años 2003-2004


En la  siguiente tabla se muestran los riesgos de tener lesiones permanentes y cicatrices por un mal proceso de PAE y PAB. En los años 2008-2009



Para combatir esta mal se están realizando estudios sobre Leishmaniasis  en el Laboratorio de Investigaciones Básicas en Bioquímica (Libbiq), de la Universidad Nacional de Colombia. Sus resultados aportan a la posible generación de fármacos o vacunas para tratar la Leishmaniasis. Ya que  investigaciones sobre el metabolismo energético del parásito que causa la Leishmaniasis, determinó que es posible encontrar blancos terapéuticos para el tratamiento de la enfermedad.

El grupo de investigación, liderado por la entomóloga médica Rocío Cárdenas, realizó un estudio en los departamentos colombianos más afectados por la Leishmaniasis. Y encontró   evidencia de que durante los años de presencia del fenómeno  El Niño (temporada de lluvias excesivas), la incidencia de la enfermedad en estas zonas se incrementó en un 15.7 por ciento, mientras que en los años de La Niña (temporada de sequia), se redujo en 6.8 por ciento. Por lo anterior, se pudieron adquirir más conocimientos  a cerca de las condiciones  favorables para la reproducción y evolución del mosquito flebótomo, causante de la enfermedad, y así poder combatir este foco.

La Leishmaniasis ocupa el sexto lugar en el conjunto de las enfermedades tropicales más graves del mundo y afecta tanto a hombres como animales. Aun así se le ha restado mucha importancia y no se ha tomado en cuenta lo mucho que esta enfermedad afecta la salud pública. Debido a que la Leishmaniasis es un problema que va en crecimiento, y que es algo que nos afecta a todos, debemos empezar a tomar las medidas necesarias para su control. Por ende, estamos en la obligación de exigir al gobierno que le brinde los recursos necesarios a le entidades encargadas de la salud, para que se pude investigar y avanzar en la lucha contra este mal, y asi poder crear programas serios de promoción y prevención de Leishmaniasis.

·        Valero victoria: Leishmaniasis salto de la selva a la ciudad. En http://www.unperiodico.unal.edu.co/- (consultado 16-nov-2010).

·        Ayala Martha Stella: Leishmaniasis salto de la selva a la ciudad. En http://www.unperiodico.unal.edu.co/- (consultado 16-nov-2010).

·        Usta Juan Carlos: Las enfermedades olvidadas en http://www.intramed.net/.(consultado 16-nov-2010).

·        Holguín Víctor Manuel: negro veni te cuento sobre el “guaral”. En  http://aupec.univalle.edu.co  (consultado 16-nov-2010).

·        Avances para el tratamiento de Leishmaniasis. En  http://www.unperiodico.unal.edu.co/ (consultado 12-nov-2010)

·        Leishmaniasis. En http://es.wikipedia.org/ (consultado 2-nov-2010).